
Diversas fuentes del sector aeronáutico confirmaron a El Confidencial que en el CBC, para producir las piezas de un modo más rápido, se había acortado el plazo para que estuvieran listas para su entrega a Boeing. Lo que se produjo fue un aumento al doble de la temperatura del ciclo de estufado de los componentes, lo que supuso el desprendimiento de toda la protección de la fibra del vidrio en vuelo. La situación ha provocado la devolución de 60 aviones, esto es, 240 capós.

