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La industria española prevé construir 30.000 aviones hasta 2032

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Más de la mitad de todos los aviones de pasajeros con más de cien plazas que surcan los cielos de todo el planeta llevan tecnología española, algo de lo que muy pocos países en el mundo pueden presumir.

Y ello porque la industria aeronáutica instalada en España “está en una posición de liderazgo a escala mundial ya que, primero, estamos presentes en todos los segmentos de producto: aeroestructuras, propulsión, y equipos y sistemas; y, segundo, porque estamos presentes en toda la cadena de producción, desde el diseño a la certificación pasando por el ensamblaje final”, resume César Ramos, director de la patronal española de la Aeronáutica, la Defensa y el Espacio (Tedae).l

Más de la mitad de todos los aviones de pasajeros con más de cien plazas que surcan los cielos de todo el planeta llevan tecnología española, algo de lo que muy pocos países en el mundo pueden presumir.

Y ello porque la industria aeronáutica instalada en España “está en una posición de liderazgo a escala mundial ya que, primero, estamos presentes en todos los segmentos de producto: aeroestructuras, propulsión, y equipos y sistemas; y, segundo, porque estamos presentes en toda la cadena de producción, desde el diseño a la certificación pasando por el ensamblaje final”, resume César Ramos, director de la patronal española de la Aeronáutica, la Defensa y el Espacio (Tedae).

Las 351 pymes industriales que trabajan en este sector en España – incluidas las filiales de Airbus Group instaladas en varias comunidades autónomas- aglutinan ya el 0,7 por ciento del PIB nacional y, desde el año 2000, han multiplicado el volumen de su cifra de negocio agregada por 3,3. En 2012, últimos datos disponibles, rozaron los 7.000 millones en ventas, con un empleo asociado de 38.000 personas. Para 2013, “las cifras volverán a ser de crecimiento”, avanza Ramos. Los datos no se presentarán por Tedae hasta final de este mes.

Las previsiones de Airbus, cliente principal y tractor fundamental de la industria española sin el cual no se entendería el desarrollo al que esta ha llegado, son que en 2032 habrá unos 36.500 aviones volando en el mundo. Aeronaves de más de cien plazas, que son las más comunes.

Hoy son 17.739 y, para llegar a esa estimación habrá que añadir casi 30.000 nuevos aparatos: 19.000 nuevos aviones en términos de crecimiento neto, y otros 10.500 nuevos que sustituirán a otros tantos de los quehoy están en servicio. Habrá, también, que mantener y remodelar otros 7.300 de los que funcionan actualmente y seguirán en servicio dentro de dos décadas.

Una ingente cantidad de trabajo a la que se suma nuevos programas que tanto Airbus como Boeing -para quien también, aunque en mucha menor medida, trabaja la industria española- lanzarán en los próximos años. Para poder abordarla, Ramos señala como claves mejorar la integración de las empresas españolas en las cadenas de suministro para esos grandes fabricantes -“mi opinión personal es que los futuros programas no los ganarán empresas, sino cadenas de suministro completas”- y no aflojar en la inversión en I+D para mantener el nivel de los competidores europeos o estadounidenses, y también los de otros mercados emergentes.

Ese nivel está en torno al 12-14 por ciento de la cifra de ventas, aunque en 2012 bajó al 11 a la espera de los datos del pasado año.

Una inversión en innovación tan necesaria para los programas civiles que ya están en marcha y que sustentan esa demanda de unos 30.000 nuevos aparatos, y que por ejemplo necesitan mejorar su eficiencia energética y ambiental; pero también para los próximos programas militares que se lancen, tras el parón de los últimos años por las restricciones presupuestarias.

“Se habla mucho de que somos un sector estratégico pero carecemos de un plan nacional que permita, por ejemplo, canalizar ayudas europeas para el desarrollo de proyectos de I+D+i o que haga valer el peso de la industria en el exterior a la hora de traer trabajo para nuestro país”, señalan precisamente desde la compañía burgalesa Aciturri, uno de los tres tier 1 (suministrador principal) de aeroestructuras de Airbus en España -los otros son la vasca Aernnova y la andaluza Alestis, controlada por Airbus-.

La compañía que preside Ginés Clemente reconoce que “en un mercado tan globalizado como es el aeronáutico, tener tamaño es esencial para competir” Y ahí, las posibilidades se encuentran fundamentalmente en el mercado asiático y en el de los países árabes, donde los gigantes Airbus y Boeing ya se están posicionando. Junto a Aciturri, empresas como MPB, Inmapa o Nicolás Correa son también suministradores de piezas o bienes de equipo para la industria aeronáutica, que ha sido una de las “niñas bonitas” de las políticas de apoyo de la Junta de Castilla y León.

En Andalucía, a tenor de las cifras de 2013 presentadas por el clúster regional del sector -Fundación Hélice- se ha notado entre las empresas auxiliares (excluida Airbus y sus filiales) un descenso de la inversión en I+D debido a la finalización de los programas Interconecta, según señala el informe de Hélice.

El volumen de inversión fue de 37,2 millones, un 35 por ciento menos que en 2012. Esa cifra representa además un 4,8 por ciento de las ventas de esas empresas auxiliares (771 millones), menos de la mitad de la media a escala nacional.

Centro de fabricación

El sector en Andalucía, no obstante, ha registrado una evolución positiva con independencia de la crisis y el pasado año, incluyendo los ingresos de las plantas de Airbus en Sevilla y Cádiz, superó por primera vez los 2.000 millones en ventas.

Además, la exportación superó ligeramente los 1.500 millones, igualando la aeronáutica a otro producto clave en Andalucía, el aceite de oliva, en el peso económico de sus ventas al exterior.

Junto a Andalucía, y exceptuando a Madrid que acoge los centros de decisión de las grandes compañías y una gran planta de Airbus Defence & Space, el otro gran polo de la aeronáutica española es País Vasco.

Desde un punto de vista estratégico y dentro de la apuesta por la I+D, la asociación sectorial Hegan (clúster de esta actividad) y el Gobierno vasco trabajan conjuntamente en la promoción de un Centro de Fabricación Avanzada Aeronáutico, que aún está en una fase muy preliminar, pero que podría implicar una inversión de unos 15 millones de euros. Con este centro de tratará de acortar el tiempo de validación de la entrada en producción de las innovaciones que desarrollen las empresas, lo que redundará en una mayor competitividad del sector.

Otro de los retos estratégicos del sector es que las empresas proveedoras tengan mayor dimensión y puedan asumir mayores responsabilidades respecto de los conjuntos que fabrican. Esta es una demanda de empresas como ITP y también una de las áreas de trabajo prioritarias de la asociación Hegan.

Junto a ello, el sector aeronáutico pasa por un buen momento en el País Vasco, como lo demuestran los resultados sectoriales difundidos por Hegan, con un crecimiento el pasado año del 8,6 por ciento en facturación y del 3 por ciento en empleo -hasta 1.720 millones y 12.418 trabajadores, respectivamente-. Las previsiones para 2014 son igualmente buenas, con una media de crecimiento del 5 por ciento, que se mantendrá en ejercicios futuros debido a la participación de empresas vascas en los nuevos aviones civiles que se están lanzando en el mercado.

Cataluña también está bien posicionada de cara a esta industria – y también en Espacio- ya en 2000 se creó la plataforma Barcelona Aeronautics & Space Association (Baie) por iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona y con el apoyo del Gobierno catalán y español, que ha contribuido a crear sinergias entre el sector público, el privado y otros agentes. El clúster Aeroespacial de Cataluña agrupa a más de 80 asociados, incluyendo administraciones y otras instituciones, universidades y otras entidades de investigación y de enseñanza, centros tecnológicos e industria.

El sector, incluida la actividad de Espacio, representa más de 2.000 millones de facturación, un 60 por ciento de exportación, y las tasas de inversiones en I+D son de las más elevadas si se compara con otros sectores, de en torno al 14 por ciento de la facturación. Ficosa, T-Systems y Mier Comunicaciones son algunas de las empresas más relevantes del clúster.

En Aragón, el sector aeronáutico supone un volumen de negocio de 130 millones de euros, cantidad que procede de pequeñas y medianas empresas que emplean a entre 900 y mil empleados y que forman parte de la cadena de suministro de utillaje o material compuesto, entre otros, siendo el cliente final Airbus, aunque se trabaja para las empresas intermediarias. El objetivo es impulsar un polo de actividad en torno a la firma Tarmac, participada por Airbus, en Teruel.

Más reducido es el sector en Valencia, y está vinculado a la producción de piezas y el mantenimiento de aeronaves. En este segundo aspecto, destacan Air Nostrum, que realiza el mantenimiento de toda su flota y también para terceros en Quart de Poblet (Valencia), y la multinacional Cessna, que en 2012 abrió en la misma localidad, junto al aeropuerto de Manises, su servicio de mantenimiento de jets para el sur de Europa y el Magreb, en el que invirtió más de 30 millones.

Leer más:  La industria española prevé construir 30.000 aviones hasta 2032 – elEconomista.es  http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/reform/comunidades_autonomas/noticias/5883269/06/14/La-industria-espanola-preve-construir-30000-aviones-hasta-2032.html#Kku8nCXjKMKc3f5l

 

Las 351 pymes industriales que trabajan en este sector en España – incluidas las filiales de Airbus Group instaladas en varias comunidades autónomas- aglutinan ya el 0,7 por ciento del PIB nacional y, desde el año 2000, han multiplicado el volumen de su cifra de negocio agregada por 3,3. En 2012, últimos datos disponibles, rozaron los 7.000 millones en ventas, con un empleo asociado de 38.000 personas. Para 2013, “las cifras volverán a ser de crecimiento”, avanza Ramos. Los datos no se presentarán por Tedae hasta final de este mes.

Las previsiones de Airbus, cliente principal y tractor fundamental de la industria española sin el cual no se entendería el desarrollo al que esta ha llegado, son que en 2032 habrá unos 36.500 aviones volando en el mundo. Aeronaves de más de cien plazas, que son las más comunes.

Hoy son 17.739 y, para llegar a esa estimación habrá que añadir casi 30.000 nuevos aparatos: 19.000 nuevos aviones en términos de crecimiento neto, y otros 10.500 nuevos que sustituirán a otros tantos de los quehoy están en servicio. Habrá, también, que mantener y remodelar otros 7.300 de los que funcionan actualmente y seguirán en servicio dentro de dos décadas.

Una ingente cantidad de trabajo a la que se suma nuevos programas que tanto Airbus como Boeing -para quien también, aunque en mucha menor medida, trabaja la industria española- lanzarán en los próximos años. Para poder abordarla, Ramos señala como claves mejorar la integración de las empresas españolas en las cadenas de suministro para esos grandes fabricantes -“mi opinión personal es que los futuros programas no los ganarán empresas, sino cadenas de suministro completas”- y no aflojar en la inversión en I+D para mantener el nivel de los competidores europeos o estadounidenses, y también los de otros mercados emergentes.

Ese nivel está en torno al 12-14 por ciento de la cifra de ventas, aunque en 2012 bajó al 11 a la espera de los datos del pasado año.

Una inversión en innovación tan necesaria para los programas civiles que ya están en marcha y que sustentan esa demanda de unos 30.000 nuevos aparatos, y que por ejemplo necesitan mejorar su eficiencia energética y ambiental; pero también para los próximos programas militares que se lancen, tras el parón de los últimos años por las restricciones presupuestarias.

“Se habla mucho de que somos un sector estratégico pero carecemos de un plan nacional que permita, por ejemplo, canalizar ayudas europeas para el desarrollo de proyectos de I+D+i o que haga valer el peso de la industria en el exterior a la hora de traer trabajo para nuestro país”, señalan precisamente desde la compañía burgalesa Aciturri, uno de los tres tier 1 (suministrador principal) de aeroestructuras de Airbus en España -los otros son la vasca Aernnova y la andaluza Alestis, controlada por Airbus-.

La compañía que preside Ginés Clemente reconoce que “en un mercado tan globalizado como es el aeronáutico, tener tamaño es esencial para competir” Y ahí, las posibilidades se encuentran fundamentalmente en el mercado asiático y en el de los países árabes, donde los gigantes Airbus y Boeing ya se están posicionando. Junto a Aciturri, empresas como MPB, Inmapa o Nicolás Correa son también suministradores de piezas o bienes de equipo para la industria aeronáutica, que ha sido una de las “niñas bonitas” de las políticas de apoyo de la Junta de Castilla y León.

En Andalucía, a tenor de las cifras de 2013 presentadas por el clúster regional del sector -Fundación Hélice- se ha notado entre las empresas auxiliares (excluida Airbus y sus filiales) un descenso de la inversión en I+D debido a la finalización de los programas Interconecta, según señala el informe de Hélice.

El volumen de inversión fue de 37,2 millones, un 35 por ciento menos que en 2012. Esa cifra representa además un 4,8 por ciento de las ventas de esas empresas auxiliares (771 millones), menos de la mitad de la media a escala nacional.

informacion del ECONOMISTA.ES

 

 

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