Mar contrata de nuevo con la antigua Inaer el servicio de rescate aéreo

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La Consellería do Mar ya tiene al fin quien le pilote sus dos helicópteros de salvamento marítimo, el Pesca 1 y el Pesca 2, con base, respectivamente, en Vigo y en Celeiro. Y es Babcock Mission Critical Services España, que es la denominación que ha adoptado Inaer tras ser adquirida por su matriz británica.

El departamento dirigido por Rosa Quintana publicó en el Diario Oficial de Galicia del viernes pasado la formalización del contrato con esa empresa para que le preste los servicios de operación y mantenimiento de las aeronaves. Lo hará durante cuatro años a cambio de 33 millones de euros.

La antigua Inaer ya era la encargada de ofrecer esa prestación a la Xunta y también es la misma que en el 2011 compró a la Consellería do Mar por 12 millones el Pesca 1 y el Pesca 2, los helicópteros que la Administración gallega había adquirido en EE. UU. por 27 seis años antes.

A pesar de las críticas de la oposición, con especial énfasis de En Marea, que hablaban de «operación ruinosa», desde Mar se reafirmaron hace unas semanas en lo acertado de esa operación. «Tal e como consta nos ditames periciais de valoración das aeronaves que no seu momento se recolleron, aquel era o momento óptimo para a venda, xa que de esperar máis tempo os helicópteros iríanse depreciando paralelamente ao seu envellecemento e ao encarecemento das reparacións e mantemento que fosen necesarias e que correrían por conta dos propietarios, neste caso a Administración», exponían desde el departamento de Rosa Quintana.

Concurso desierto

El concurso para adjudicar el servicio de operación de los helicópteros de salvamento fue declarado desierto en junio pasado. Se presentó también la ferrolana Seprogal, pero ya entonces no fue admitida, porque, según la Xunta, no cumplía varios requisitos como el de acreditar «solvencia económica ou financeira, solvencia técnica ou profesional» y justificar «a súa habilitación empresarial para o desempeño da actividade». No presentó plica Babcock, la propietaria de los helicópteros, que sí puso sobre la mesa una oferta en cuanto la Xunta sacó de nuevo a concurso el servicio con el precio revisado al alza: de 26 millones a 32,9.

Mar señalaba hace unas semanas que no fue solo el importe lo que se reformó, sino que se modificaron varios aspectos técnicos para facilitar la concurrencia de las empresas y «mellorar a prestación dun servizo único en España e cuns estándares de calidade superiores incluso aos de Salvamento Marítimo». Esas mejoras se introdujeron tras conocer el resultado de una consulta pública que se hizo en el mercado. El nuevo contrato recoge la obligatoriedad de contar con 20 pilotos en lugar de 18. La adjudicataria vigilará el litoral los 365 días del año, con un tiempo de respuesta máximo de diez minutos.

También se endurecieron «os requisitos mínimos de experiencia esixida a comandantes e copilotos». Así, en el caso de aquellos, se impone un rodaje mínimo de tres años en misiones de salvamento marítimo. «Para o servizo, pola súa especial dificultade, moitas veces pola noite, en condicións meteorolóxicas adversas, é moito máis importante que os comandantes acrediten unha maior experiencia nestas misións que teñan un número de horas de voo totais superior, nas que poden estar incluídas horas de voos comerciais que nada teñen que ver con esta prestación».

Guerra de cifras

Los cálculos de En Marea, que asegura que en el nuevo contrato pasa de ofrecer 6,5 millones de euros anuales a 8,5, «un millón de euros máis do que custaba o servizo antes de que os helicópteros foran malvendidos no 2011», no concuerdan con los de la Xunta. Según exponen desde Mar, «o contrato que se saca é de 8,2 millóns de euros anuais e o que está en vigor é de 8,9. Isto significa un aforro total de 2,4 millóns de euros para todo o período do contrato».

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